Satelites Inmarsat
Inmarsat es el propietario y operador de una de las redes de comunicaciones por satélite de mayor envergadura del mundo. Abarca una flota de once satélites en una órbita geoestacionaria a unos 36 000 kilómetros de la tierra e incluye nuestros satélites Inmarsat-4 (I-4) de la última generación, que fueron lanzados en 2005 y en 2008. Se espera que la flota I-4 tenga vida comercial hasta la década del 2020.
Los I-4 han establecido un nuevo patrón de referencia para las telecomunicaciones móviles satelitales con respecto a su potencia, capacidad y flexibilidad. Un solo satélite I-4 es sesenta veces más potente que un satélite Inmarsat-3. Los tres I-4 en órbita ofrecen banda ancha a nivel global, a excepción de las regiones polares extremas. Cada satélite I-4 genera cientos de haces puntuales de alta potencia, que pueden volver a configurarse en tiempo real para que la capacidad de red esté disponible en áreas de alta demanda de servicio.
El tráfico I-4 transportado es, en su mayor parte, datos de Protocolo de Internet (IP) por conmutación de paquetes. Esto amplía la capacidad de nuestra red para ofrecer comunicaciones móviles digitales mejoradas. También es compatible con los servicios tradicionales de conmutación de circuitos, tales como de voz y de ISDN (RDSI), permitiendo así admitir sistemas de control administrativo de legado, mientras que ofrece una clara ruta de migración a IP.
Nuestro sistema de satélites I-4, gestionado por nuestros centros de Control de Satélites y de Operaciones de la Red en Londres, está enlazado a Internet y a las redes de teléfono terrestres del mundo a través de tres Estaciones de Acceso a Satélite (SAS) pertenecientes a Inmarsat en Italia, los Países Bajos y Hawai. Asimismo, Inmarsat ha firmado un acuerdo con la Agencia Espacial Europea (ESA) para convertirse en el operador comercial de un nuevo satélite denominado Alphasat.
El satélite forma parte de una iniciativa de la ESA para desarrollar una nueva plataforma de satélites capaz de integrar una gran carga útil de comunicaciones. La finalización de Alphasat está prevista para 2012 y suplementará a los satélites I-4 existentes. Ofrecerá servicio sobre Europa, el Medio Oriente y África, permitiendo acceso al espectro de la banda L adicional en estas regiones.


